
La reparación de parabrisas es fundamental ante cualquier mínimo indicio de daño o avería en la luna. Pues, el parabrisas delantero es uno de los elementos indispensables en el auto, porque asegura una perfecta visibilidad de la calzada. Además, hace parte de la estructura de este, conservando siempre la forma del carro. De allí radica la importancia de mantener esta pieza en óptimas condiciones.
Existen diversas razones por las cuales este tipo de cristales se puede llegar a dañar, siendo notable la aparición de grietas e impactos, que pueden llegar a poner en riesgo el nivel de seguridad de los ocupantes. Pero ¿qué es lo que provoca realmente la rotura de estos? Sobre este tema, estaremos hablando en este artículo.
Causas principales de la rotura de parabrisas
Los cristales para automóviles se encuentran fabricados a partir de varios tipos de materiales. Mientras que, la luna delantera está diseñada con vidrio laminado, que le brinda el nivel de resistencia estructural que requiere, tanto en las ventanas laterales como en la luneta trasera, están fabricadas con vidrio templado, que es un material que tiende a ser rompible y más frágil.
Son cristales que pueden llegar a romperse por varios motivos, tratándose de la luna delantera. Entre los principales se pueden identificar algunos como:
Choque de gravilla de la calzada
Viene siendo una de las razones más comunes y, es que, en varias ocasiones, es complejo que se pueda evitar. Una pequeña piedra que se puede encontrar en la calzada puede llegar a ser lanzada por otro automóvil contra el parabrisas. Por tanto, se recomienda evitar que esto pueda suceder, conservando siempre la distancia de seguridad con el automóvil de delante, a pesar de que este impacto, también pueda surgir durante un adelantamiento.
Mal estado de los limpiaparabrisas
Cuando las escobillas del limpiaparabrisas han comenzado a desgastarse se pueden notar ásperas, lo que puede propiciar la generación de otro rayón en el cristal. A pesar de que no sea una rotura como tal, sí se trata de una posibilidad de debilitar el cristal, siendo más propenso a romperse frente a cualquier impacto.
Choque térmico
Una pequeña diferencia entre la temperatura interna y externa del automóvil pueden provocar el rompimiento del cristal. Esto es común, tanto en temporada de invierno como en verano. Dado que, durante los meses de frío, es común que aparezca una capa de hielo en el parabrisas.
Aparte, la temperatura del interior del vehículo puede llegar a ser muy baja, ante lo cual gran cantidad de personas suelen usar calefacción muy elevada cuando entran al auto, lo que puede provocar este tipo de choque térmico brusco. Tal cual pasa en verano, cuando la temperatura es elevada y se puede conectar el aire acondicionado a una temperatura baja.
Tipos de roturas que se pueden presentar en los parabrisas
Aparte de las diversas razones por las cuales se puede llegar a romper un parabrisas, también existe una clasificación relacionada con las roturas conforme a su forma. Así, es posible distinguir los siguientes tipos de impactos:
Ojo de buey
Es una rotura habitual, que puede llegar a tener una profundidad en forma de cono hacia la zona interior del cristal. Esta tiende a ser más fácil para reparar. Sin embargo, se sugiere acudir a un taller especializado lo antes posible, porque un cambio, que sea brusco a nivel de temperatura o un bache simple, puede llegar a provocar que el ojo de buey se pueda agrietar. Lo que complicaría el proceso de reparación.
Grieta
Es una rotura que se presenta en forma de raja. Es uno de los daños más complejos, porque puede poner en riesgo la estabilidad de la estructura del cristal.
Impacto con grieta
Es la combinación entre los tipos de roturas (grietas y ojo de buey). Es un tipo de impacto grave, ya que puede generar un colapso completo del cristal del automóvil.
Desgaste superficial
Es un golpe leve, que apenas puede llegar a dejar marca en el cristal. No tiende a requerir una reparación instantánea, pero sí es conveniente estar pendientes de su evolución, porque puede complicarse.
También, al momento de establecer si un parabrisas se puede reparar o si requiere de una sustitución, también se deben considerar otros factores como en el caso de su ubicación, tamaño de los impactos y la presencia de más de uno en un mismo cristal.
¿Cómo proceder en caso de que se presente una rotura?
Son varias las roturas de parabrisas que se pueden reparar, de una manera rápida y simple. Claro está, contando con un servicio técnico certificado, mientras que en otras ocasiones, posiblemente se requiere optar por el reemplazo del cristal.
Ahora bien, entre los casos donde se puede considerar una reparación adecuada del parabrisas, es cuando:
- El impacto no presenta forma de grieta ni corresponde a un golpe combinado.
- Se presenta un impacto de tipo ojo de buey y llega a tener un tamaño menor a una moneda.
- No se presentan más de un impacto que presenta forma de ojo de buey.
- El impacto no se encuentra ubicado dentro del campo de visión del conductor.
- Se presenta un impacto que no se encuentra a menos de 2,50 centímetros aproximadamente de alguno de los bordes del vidrio.
Siempre es importante contar con el servicio de un taller profesional en la reparación o sustitución de los cristales para automóviles.
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